LESIÓN

Alcaraz avanza en su recuperación y apunta al regreso en agosto

Captura de pantalla del vídeo compartido en redes sociales por Carlos Alcaraz
El tenista de El Palmar lleva semanas entrenando en pista sin protección en la muñeca y con su equipo médico le ha marcado julio como el mes clave para volver a golpear con intensidad y decidir su regreso a la competición.
 

Carlos Alcaraz avanza en su recuperación y empieza a ver el final del túnel. El tenista de El Palmar lleva semanas trabajando sobre la pista, primero con férula, luego con una simple muñequera y, más recientemente, sin ningún tipo de protección en la muñeca. La imagen de verle entrenar sin férula se ha convertido en una de las señales más alentadoras desde que la lesión le apartó del circuito a mediados de abril.

La baja comenzó durante su debut en el Trofeo Conde de Godó de Barcelona, donde venció al finlandés Otto Virtanen el 14 de abril antes de que el dolor en la muñeca derecha le obligara a retirarse del torneo. Lo que en un principio parecía un contratiempo menor se confirmó como algo más serio: una tenosinovitis de De Quervain, una inflamación de la vaina sinovial que recubre el tendón del pulgar de la muñeca dominante, que genera dolor, rigidez y limita considerablemente la capacidad de sujetar y golpear con la raqueta.

Meses fuera del circuito

Desde Barcelona, Alcaraz encadenó ausencias que han marcado su temporada. Primero fue el Masters 1000 de Madrid, competición jugada en su país, donde renunció a disputar ante su afición. Después llegó la baja en el Masters 1000 de Roma y, posteriormente, la confirmación que más dolió: Roland Garros, donde el murciano era el campeón defensor y donde, hace un año, protagonizó una final épica ante Jannik Sinner para conquistar su título parisino. A esas ausencias se sumó la gira de hierba al completo —Queen's y Wimbledon— en un calendario que ha dejado al número 2 del mundo sin competir durante más de dos meses y medio.

El propio jugador lo comunicó con claridad en sus redes sociales: "Son dos torneos realmente especiales para mí y los echaré mucho de menos. Seguiremos trabajando para volver lo antes posible". Lo que a priori sonaba a promesa de regreso en hierba terminó por descartarse ante la cautela de su equipo médico.

El método: paciencia y mano izquierda

La recuperación de Alcaraz ha seguido un protocolo estricto. El murciano empezó por el trabajo aeróbico y de resistencia fuera de la pista, para después ir incorporándose a los entrenamientos con pelota, aunque inicialmente utilizando únicamente la mano izquierda.

Las imágenes compartidas en sus redes sociales mostraron a Carlitos golpeando con la zurda, empuñando la raqueta como si de un drive se tratara, mientras la mano derecha permanecía protegida o simplemente descansaba. Lejos de ser un gesto simbólico, esta estrategia tiene respaldo científico: la denominada 'educación cruzada' -entrenar la extremidad no dañada para transferir estímulos neurales al lado lesionado- ha demostrado mitigar la pérdida de fuerza y mantener activos los patrones motores durante los períodos de inmovilización.

El plan: julio para entrenar, agosto para competir

El objetivo fijado para las semanas siguientes era empezar a golpear con la mano derecha de forma suave, con cargas muy controladas y sin forzar en ningún momento. La idea es que, si todo discurre sin contratiempos, julio sirva para retomar los entrenamientos con intensidad creciente y que agosto sea el mes del regreso a la competición.

Los torneos que se barajan como posibles puntos de reaparición son el ATP 250 de Los Cabos y el ATP 500 de Washington, ambos a finales de julio, y el Masters 1000 de Montreal, en la primera quincena de agosto. Todos ellos se disputan en pista dura, la superficie sobre la que Alcaraz tiene pendiente la defensa de los puntos del US Open y el Masters 1000 de Cincinnati.

Sin prisa, sin riesgo

El entorno del jugador repite la misma palabra cuando se le pregunta por plazos: paciencia. La muñeca es la articulación más delicada para un tenista profesional. Los casos de Dominic Thiem o Juan Martín del Potro, cuyas carreras quedaron truncadas tras lesiones en esa zona, pesan sobre cualquier decisión. Alcaraz, consciente de ello, ha asumido cada baja con madurez y no ha forzado en ninguna fase del proceso.

No habrá fecha hasta que los primeros golpes con la derecha confirmen que la muñeca responde sin dolor. Solo entonces su equipo podrá calibrar con exactitud cuándo y dónde volverá el murciano. El objetivo último, sin prisas, es llegar al US Open en plenas condiciones.