OPERACIÓN POLICIAL

La Guardia Civil detiene a dos abastecedores de narcolanchas en Níjar

Una de las embarcaciones intervenidas por los agentes en una playa de Níjar
Los agentes sorprendieron a un grupo cargando garrafas de carburante en una playa de Los Escullos, en la costa de Cabo de Gata, e intervinieron 1.825 litros, una embarcación neumática y un motor fuera borda.

La Guardia Civil ha detenido a dos personas en la playa de Los Arcos, en el paraje de Los Escullos, dentro del término municipal de Níjar (Almería), cuando se dedicaban a abastecer de combustible a embarcaciones del tipo EAV, las conocidas popularmente como narcolanchas. En la actuación, desarrollada la pasada semana, los agentes intervinieron 1.825 litros de carburante repartidos en 73 garrafas de 25 litros cada una.

Los dos arrestados son vecinos de Campohermoso y San Isidro, ambas localidades pertenecientes al propio municipio nijareño. Se les atribuyen delitos de tenencia de sustancias inflamables y explosivas y contra los recursos naturales. La operación ha sido desarrollada por la Comandancia de Almería del instituto armado, que ha detallado la intervención en un comunicado.

El SIVE detectó el movimiento en la costa

El origen de la actuación está en el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Comandancia almeriense, que detectó actividades ilícitas de abastecimiento de combustible a embarcaciones dedicadas al narcotráfico y al tráfico de personas. Ese aviso permitió situar a los agentes en el punto exacto de la costa donde se estaba produciendo la carga.

Al llegar al lugar, los guardias civiles comprobaron cómo varias personas cargaban garrafas de combustible en una embarcación. En el momento en que advirtieron la presencia policial, emprendieron la huida a pie. Dos de ellas fueron interceptadas y quedaron detenidas en el mismo dispositivo.

Además de las detenciones, la Guardia Civil se incautó del conjunto de las garrafas, de una embarcación neumática panelable de seis metros de eslora y de un motor de 25cv. El material intervenido responde al perfil habitual de los equipos empleados en este tipo de aprovisionamientos: embarcaciones ligeras, fácilmente transportables y capaces de operar desde una playa sin necesidad de infraestructura portuaria.

Un dispositivo permanente contra el contrabando

La intervención no responde a una acción aislada. Se enmarca en los dispositivos que la Guardia Civil mantiene de forma permanente en la provincia de Almería para la lucha contra el contrabando, el narcotráfico y las redes vinculadas al tráfico de personas, así como para la prevención de los riesgos asociados a este tipo de actividades delictivas.

En ese esquema, el carburante ocupa una posición central. La propia Guardia Civil subraya que el combustible constituye un elemento esencial para el abastecimiento de las embarcaciones empleadas por las organizaciones criminales. Sin ese suministro previo en tierra, las lanchas rápidas no pueden operar, lo que convierte los puntos de carga en un objetivo prioritario para los investigadores.

El riesgo del transporte irregular de carburante

Más allá de su vinculación con el narcotráfico, el instituto armado advierte de que el transporte irregular de grandes cantidades de combustible supone un grave riesgo para la seguridad ciudadana. De ahí que la imputación no se limite al ámbito medioambiental e incluya también el delito relacionado con la tenencia de sustancias inflamables y explosivas.

La cifra intervenida ilustra la magnitud de la operación: 73 recipientes de 25 litros acumulados en una playa, listos para ser embarcados. Un volumen de esas características, manipulado sin ningún tipo de control ni medida de seguridad, multiplica el peligro tanto para quienes lo transportan como para cualquier persona que se encuentre en el entorno.

Cómo comunicar movimientos sospechosos

La Guardia Civil ha aprovechado la difusión de esta operación para pedir colaboración ciudadana. Ante cualquier movimiento sospechoso relacionado con esta actividad, recomienda comunicarlo de forma inmediata a través de sus distintos canales, incluso de manera anónima.

Las vías habilitadas son el teléfono 062, la página web del cuerpo y la aplicación Alertcops, disponible para dispositivos móviles. El anonimato en la comunicación es, precisamente, uno de los elementos que la Guardia Civil destaca para facilitar los avisos en zonas costeras donde este tipo de actividad puede pasar desapercibida.