Los bomberos de la Región de Murcia desplazados a Extremadura regresan a casa
Los bomberos forestales de la Región de Murcia desplazados a Cáceres para ayudar en la misión de extinción de los incendios registrados en Extremadura han concluido su labor este viernes por la mañana tras seis días de trabajo, según informó el presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras.
Los equipos, que sumaron un total de 50 efectivos, regresan a la Región de Murcia después de colaborar en la estabilización de más de 10.000 hectáreas afectadas por el fuego. El operativo, que se movilizó el pasado sábado, 16 de agosto, estuvo formado por técnicos, agentes medioambientales, brigadas forestales y brigadas técnicas, sumando un total de 20 profesionales diarios.
A estos recursos se añadieron los medios materiales, entre ellos un helicóptero de Seguridad Ciudadana y Emergencias, dos camiones autobombas, tres vehículos tipo pick-up, vehículos todoterreno para agentes medioambientales y brigada técnica, y un vehículo logístico de apoyo. En total, diez unidades terrestres y aéreas para trabajar sobre el terreno.
INTERVENCIONES EN CUACOS DE YUSTE, ALISEDA Y JARILLA
El primer escenario de actuación fue el incendio forestal declarado en Cuacos de Yuste, el 16 de agosto, donde el dispositivo murciano se centró en la consolidación del perímetro y eliminación de puntos calientes. El trabajo con tendidos de manguera, herramientas manuales y motosierras permitió asegurar zonas de alto riesgo de reactivación en un terreno dominado por matorral, rebollares y barrancos.
Al día siguiente, el 17 de agosto, los efectivos se trasladaron al incendio de Aliseda, en el que las llamas ya habían arrasado unas 1.700 hectáreas y que, en apenas unas horas, se expandió hasta superar las 3.000 hectáreas.
Al cierre de la jornada del 18 de agosto, el incendio había calcinado cerca de 6.000 hectáreas, pero la actuación coordinada permitió estabilizar el frente y asegurar la zona. Los días 19, 20 y 21 de agosto, la misión se centró en el incendio declarado en Jarilla, en el valle del Jerte.
En el paraje de La Marigorda y, posteriormente en el Barranco de Papúas, el dispositivo de la Región de Murcia abrió y consolidó líneas de defensa que alcanzaron casi 2 kilómetros, además de ejecutar tendidos de manguera y ataques directos sobre focos activos. En este operativo se contó con la colaboración de medios aéreos como aviones FOCA y aeronaves AT, cuyas descargas fueron coordinadas desde el terreno por el equipo murciano.
Además, desde que el helicóptero se desplazó a Extremadura el pasado día 16, donde realizó 43,5 horas de vuelo en labores de extinción, este sobrevoló las zonas asignadas por CECOP-Extremadura, en concreto, los municipios de El Torno, El Rebollar, Oliva de Plasencia, Segura del Toro, Cabezuela del Valle, Hervás y Gargantilla.
Tras seis días de intervención, los equipos regresan "con la satisfacción del deber cumplido y con el reconocimiento de las autoridades extremeñas y nacionales por el trabajo realizado".
LOS TÉCNICOS ASIGNADOS A LA MISIÓN FAST CONTINÚAN
La Región de Murcia mantiene a los dos técnicos incorporados el pasado miércoles por el Gobierno nacional a la misión FAST (equipo de asesoramiento de respuesta a los incendios forestales).
El oficial de enlace continuará actuando como punto de conexión entre los especialistas llegados de Alemania y la dirección de extinción del incendio, y la integrante de la Unidad de Defensa contra Incendios Forestales (UDIF), se mantendrá en labores de coordinación de medios aéreos para integrarlos en la estrategia global con los equipos eslovacos y checos, en Plasencia.