Enfermedades respiratorias

Salud pide prudencia ante la mejoría en los datos de la gripe en la Región

Juan José Pedreño, consejero de Salud de la Región de Murcia (foto: La 7)
La incidencia de casos ha disminuido un 23,7 % en la última semana, situándose actualmente en 149 casos por cada 100.000 habitantes

Ante la brusca bajada de las temperaturas, las autoridades sanitarias han activado el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas, con el objetivo de reducir los riesgos para la salud asociados al frío, especialmente entre los colectivos más vulnerables.

Desde los servicios de emergencia y sanidad españoles se ha hecho un llamamiento a la población para que extreme las precauciones, se proteja adecuadamente del frío y evite exposiciones prolongadas a bajas temperaturas que puedan provocar efectos nocivos para la salud, como problemas respiratorios o cardiovasculares.

Descenso notable de la gripe en la Región de Murcia

En paralelo a este episodio de frío, los últimos datos epidemiológicos en la geografía regional reflejan una mejoría en la evolución de la gripe en la Región de Murcia. La incidencia de casos ha disminuido un 23,7 % en la última semana, situándose actualmente en 149 casos por cada 100.000 habitantes.

Estas cifras suponen un descenso significativo respecto a semanas anteriores, cuando la circulación del virus gripal había aumentado de forma considerable, generando una mayor presión asistencial en centros de salud y hospitales.

Prudencia pese a la evolución favorable

A pesar de este descenso, las autoridades sanitarias insisten en que aún es pronto para afirmar que la curva de contagios esté completamente doblegada. No obstante, los datos actuales apuntan a una tendencia positiva, siempre condicionada a la evolución de las próximas semanas y al impacto del frío en las infecciones respiratorias.

Desde la Consejería de Salud de la Región de Murcia recuerdan la importancia de mantener las medidas preventivas, especialmente en personas mayores, pacientes con patologías previas y menores, así como seguir las recomendaciones médicas y acudir a los servicios sanitarios solo cuando sea necesario.

La combinación de bajas temperaturas y virus respiratorios mantiene en alerta al sistema sanitario, que seguirá monitorizando la situación de forma continua.