ELECCIONES AUTONÓMICAS

El PP vence con contundencia en Extremadura y seguirá necesitando a Vox mientras el PSOE sufre un histórico hundimiento

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola
María Guardiola saca más votos que toda la izquierda, mientras que el socialista Gallardo paga su procesamiento en el caso del hermano de Sánchez, su 'afiliación exprés' y los escándalos de corrupción y acoso sexual a nivel nacional

El Partido Popular ha sido la fuerza más votada en las elecciones autonómicas de Extremadura, con 29 escaños y el 43,02 % de los votos, pero la victoria resulta insuficiente para gobernar en solitario. El avance es limitado —apenas un escaño más que en la anterior legislatura— y obliga a los populares a buscar el apoyo de Vox para alcanzar la mayoría absoluta fijada en 33 diputados.

El resultado deja una lectura clara tras el adelanto electoral decidido por María Guardiola: el PP gana, pero no logra el impulso esperado. Vox se consolida como actor decisivo al obtener 11 escaños, seis más que en las últimas autonómicas, y se sitúa como tercera fuerza política con el 17 % de los votos.

El gran derrotado de la noche es el PSOE, que cae hasta los 18 diputados, perdiendo diez escaños respecto a la legislatura anterior. Un resultado que castiga duramente a los socialistas y a su líder, Miguel Ángel Gallardo, que paga en las urnas su procesamiento en el caso del hermano de Pedro Sánchez, la polémica por su afiliación exprés al partido y el desgaste provocado por los escándalos de corrupción y acoso sexual a nivel nacional.

Por su parte, Unidas por Extremadura mejora su representación y alcanza los siete escaños, tres más que en la anterior cita electoral, mientras el resto de formaciones queda fuera de la Asamblea.

Con una participación del 62,6 % y el escrutinio prácticamente cerrado, el nuevo escenario político en Extremadura abre ahora un periodo de negociaciones en el que Vox será clave para la gobernabilidad de la comunidad.