La segunda estrella pasa por Francia
La selección española masculina de fútbol buscará este martes (21.00 horas/La 1) alcanzar la segunda final de su historia en un Mundial, un reto que le exige batir una vez más a Francia, rival que seguramente se ha mostrado como la más fuerte y sólida desde el inicio del campeonato y que tendrá ganas de revancha tras los últimos reveses contra la 'Roja'.
España vuelve a estar entre los cuatro mejores de la Copa del Mundo. 16 años después de bordar su única estrella en Sudáfrica, ahora quiere seguir soñando con una segunda después de ir superando con tanta solvencia como agonía sus últimos obstáculos, ninguno seguramente del tamaño del que le espera en el césped del AT&T de Dallas (Estados Unidos).
La campeona de Europa continúa firme en este Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y tras un inicio que trajo dudas, ha terminado por confirmar que era una de las candidatas a levantar el trofeo el próximo domingo 19 de julio. Su fútbol no está siendo tan efervescente como se esperaba, pero sí su fiabilidad y una fe que le ha permitido tumbar a Portugal y Bélgica con un gol en los compases finales con la firma ambos de un Mikel Merino salvador desde el banquillo.
Y esa solidez, competitividad y fiabilidad que le da el llevar 37 partidos oficiales sin perder será más que nunca necesaria para contrarrestar a una Francia que en este Mundial ha dado muy buena nota, apoyado en un temible cuarteto ofensivo liderado por la dupla Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, autores entre ambos de 13 goles (8 y 5), y que examinará a una España que sólo ha encajado un gol hasta el momento y que tuvo a Unai Simón 650 minutos sin encajar.
La actual subcampeona del mundo se presentará con un ligero favoritismo por las prestaciones e imagen que ha ofrecido en su recorrido hacia sus terceras semifinales mundialistas consecutivas y que, al menos, le afianza de cara a frenar a una tetracampeona de Europa que se ha llevado la victoria en los dos últimos duelos entre ambas, las semifinales de la EURO 2024 (2-1) y de la Liga de Naciones 2025 (5-4). Ahora, en un día muy especial y simbólico para Francia, el 14 de julio, su Fiesta Nacional, quiere volver a ser su pesadilla.
Para ello, la campeona del mundo de 2010 necesitará igualmente su mejor fútbol, el cual todavía no ha irrumpido del todo en esta Copa del Mundo pese a la evidente mejora de muchos de los futbolistas claves como Rodri Hernández, que ha recuperado su mejor versión y se ha hecho el dueño del mediocampo español, o un Lamine Yamal con más 'chispa', pero todavía sin ese desborde letal característico.
El extremo, que en la previa cumplió 19 años, se querrá regalar ese gran partido que todo el mundo dice que está por llegar en el torneo y ante un rival al que ha atormentado en sus dos choques (tres goles) y al que no dudó en desafiar sin complejos tras la victoria ante Bélgica. Los focos recaerán sobre él en un escenario de mucha repercusión y con rivales como Mbappé, Dembélé, Michael Olise u otro atrevido joven como Désiré Doué, que han rayado a muy buen nivel durante este Mundial.
FABIÁN O PEDRI, KONÉ O TCHOUAMÉNI
Y ese perfil de futbolistas que posee Francia le podría permitir plantear un partido en el que prefiera ceder más el mando a la campeona de Europa para tratar de sorprenderla al espacio con la velocidad de estos cuatro futbolistas, con un Olise que ha dejado su espacio natural de la banda para encontrar acomodo más en la mediapunta desde donde conecta muy bien con Mbappé y en donde el entramado defensivo español tendrá que estar muy atento. El delantero del Real Madrid examinará el sobresaliente hacer de Pau Cubarsí y Aymeric Laporte, mientras que Marc Cucurella se las tendrá que ver con Dembélé y Pedro Porro con Doué.
España es superior seguramente en la sala de máquinas y tendrá que evitar pérdidas que le den esas opciones a los de Didier Deschamps de jugar esa carta de las transiciones donde se mueven con mucha soltura. Hacer daño a nivel ofensivo también será clave porque la doble campeona del mundo ha ido creciendo atrás y no ha encajado ni permitido demasiado en la fase eliminatoria ante Suecia (3-0), Paraguay (1-0) y Marruecos (2-0).
Luis de la Fuente volverá a estar ante la tesitura de cómo configura a su equipo para dominar y sufrir lo menos posible ante el combinado francés. El riojano prácticamente ha encontrado su equipo ideal desde hace varios partidos y la única duda que puede haber antes del choque es el compañero de Rodri en el medio, si Fabián Ruiz o un Pedri González que no termina de estar fino, pero cuyo talento y capacidad para superar líneas de presión podría ser clave.
Merino, pese a sus dos últimos goles claves, seguiría esperando su opción seguramente desde el banquillo porque Dani Olmo se ha movido a la perfección como '10' y esa capacidad suya entre líneas puede hacer daño a Francia. Arriba, como '9' se mantendría Mikel Oyarzabal, pese su poco protagonismo en octavos y cuartos, mientras que tampoco parece que Álex Baena vaya a perder su sitio en el costado izquierdo que lleva ocupando desde el segundo partido pese a la recuperación de Nico Williams.
Deschamps lo tiene casi todo claro salvo también la composición de su núcleo en el centro del campo. El madridista Aurelien Tchouaméni, el teórico titular junto a Adrien Rabiot, ya se ha recuperado de los problemas físicos que le dejaron fuera en octavos y cuartos, aunque el buen hacer de Manu Koné y su mayor ritmo le podrían mantener en el once.