Moncloa desmiente a la Casa Blanca: "La posición del Gobierno de España no ha cambiado"
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha desmentido "tajantemente" a la Casa Blanca, después de que su portavoz haya dicho que España habría accedido a cooperar militarmente con Estados Unidos, asegurando que la postura del Ejecutivo "no ha cambiado ni una coma".
"Lo desmiento tajantemente", ha sostenido en declaraciones a la Cadena SER. "La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio y los bombardeos en Irán, sobre el uso de nuestras bases, no ha cambiado ni una coma", ha asegurado.
El ministro se ha pronunciado así después de que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, haya sostenido en rueda de prensa que hasta donde sabía "en las últimas horas" España habría "acordado cooperar con el Ejército estadounidense".
"No tengo la menor idea de a qué se puede referir o de dónde puede venir eso", ha añadido Albares, que podido escuchar las palabras de la portavoz y se ha mostrado visiblemente molesto. "Será la portavoz de la Casa Blanca pero yo soy el ministro de Exteriores", ha esgrimido, al ser preguntado sobre si Leavitt mentía, insistiendo en que la postura del Gobierno "no ha cambiado en absoluto".
Así las cosas, se ha remitido a la "declaración clara" que ha hecho el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha resumido la postura del Gobierno en un rotundo "no a la guerra", y ha sostenido que ha recibido numerosas "llamadas y mensajes de simpatía, de apoyo, de solidaridad" de colegas europeos y del resto del mundo, si bien no ha querido detallar quiénes "por discreción".
"Que hay muchos países y cada vez más en la posición de España y que hay una ola de solidaridad hacia España, en muchos casos es público", ha señalado, mencionando las llamadas de solidaridad que ha recibido durante la jornada Sánchez del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y del presidente francés, Emmanuel Macron, así como las últimas declaraciones de este y del primer ministro británico, Keir Starmer, sobre el conflicto en Irán.