Javier Moñino presenta 'Frontera Estelar: La Semilla', su debut en la novela de ciencia ficción
El periodista y podcaster murciano Javier Moñino ha visitado Murcia Conecta para presentar Frontera Estelar: La Semilla, su primera novela y el inicio de una trilogía. Ganador del Premio Gandalf de relato corto, Moñino reconoce que el salto a la narrativa larga ha sido “un proceso duro”, especialmente en la fase de correcciones, pero impulsado por la vocación y la planificación: “Me levantaba a horas intempestivas para dar forma a la historia y terminarla”.
Aunque inicialmente pensó en un lector juvenil (entre 15 y 20 años), sus propios lectores beta le hicieron ver que el tono había resultado “más oscuro y más adulto de lo que él mismo había previsto”. Por eso, el libro está dirigido a un público amplio, incluso para quienes no son seguidores habituales del género.
Moñino insiste en que la obra no se mueve en el terreno de la ciencia ficción fantástica. “Aquí no hay magia, no hay fuerza, no hay seres extraterrestres”, explica. Se acerca más a la ciencia ficción plausible, en la línea de películas como Interestelar, donde los avances tecnológicos y científicos que aparecen podrían llegar a producirse.
De cara a la segunda entrega (ya con un primer borrador terminado), el autor cuenta que ha incorporado nuevos rituales de escritura: madrugar para trabajar cuando la casa duerme y llevar siempre consigo una libreta para no perder ideas o frases que puedan aparecer en cualquier momento.
Un futuro donde sólo unos pocos pueden huir
La historia sitúa al lector en el año 2325, en una Tierra devastada por el consumo de energía y recursos. Tras décadas de predicciones científicas que avisaban de que el planeta sería irrespirable, la humanidad ha construido una gigantesca estación orbital que fabrica naves intergeneracionales con capacidad para entre 7.000 y 8.000 personas.
Las plazas se asignan mediante sorteos y quienes parten saben que morirán en la nave: serán sus descendientes, varias generaciones después, quienes alcancen exoplanetas habitables. La novela comienza con la construcción de la nave número 57, cuyo viaje durará 300 años.