El UCAM Murcia iguala su récord de victorias en una temporada (86-80)
Ralph McPherson ha regresado al Palacio de los Deportes de Murcia en un cálido homenaje para festejar los 40 años del club
La victoria del UCAM Murcia ante La Laguna Tenerife entra en esa categoría de triunfos históricos porque con esta el equipo iguala la mejor marca en una temporada con 21 quedando seis jornadas por delante. El equipo de Sito Alonso derrotó a uno de los bloques más fiables de la Liga Endesa tras un partido de máxima exigencia y confirmó que en el Palacio no basta con jugar bien: también hay que sobrevivir.
Porque Tenerife obligó a todo. A pensar, a correr, a resistir y a ejecutar bajo presión. Pero esta vez se encontró delante a un UCAM que aceptó el intercambio y, cuando tocó sufrir, no se rompió.
El partido nació igualado y se mantuvo así durante muchos minutos. Ninguno logró imponerse de manera sostenida. Cuando Tenerife encontraba pausa, los universitarios respondían subiendo una marcha más. Cuando los canarios amenazaban con escaparse, el Palacio hizo de sexto jugador en la pista con la leyenda Ralph McPherson como invitado especial en la noche en la que fue homenajeado en uno de los actos del cuarenta aniversario del club universitario.
Ahí apareció DeJulius, dueño de la noche. Firmó 23 puntos y repartió 7 asistencias, pero su impacto fue mucho más allá de los números. Cada vez que el partido pedía una decisión, la tomó él. Cada vez que el ataque local se atascaba, abrió una puerta. Fue ese jugador que ordena mientras castiga.
A su lado creció también Cacok, imprescindible en la pelea interior con 13 puntos y 6 rebotes, imponiendo físico y presencia en ambos aros. Y alrededor, una red que sostuvo al equipo: Sant-Roos aportó 14 puntos de oficio competitivo y Forrest sumó 10 en momentos importantes.
Enfrente hubo nivel de sobra para ganar. Patrick Mills sostuvo a Tenerife con 23 puntos de pura calidad, Shermadini castigó cerca del aro con 17 y Huertas manejó el partido al más puro estilo de Marcelinho. Pero el baloncesto no se gana solo con talento. También con continuidad. Y ahí el UCAM fue más fiable cuando tocaba serlo.
El encuentro se decidió en el último cuarto. El UCAM subió un punto la agresividad defensiva, cerró mejor el rebote y eligió mejor sus tiros. Tenerife amagó varias veces con volver, pero siempre encontró una respuesta inmediata. Una canasta, una defensa, una posesión ganada al límite.
La victoria refuerza al UCAM en la zona alta y lanza un mensaje reconocible al resto de la liga: este equipo se sube a la lista de candidatos al título. Tenerife cayó de pie, pero salió de Murcia recordando algo que muchos ya saben: cuando el Palacio aprieta, el rival se asoma a las puertas del infierno.