Copa del Rey

El UCAM cae con honores frente al Barça en Valencia (91-85)

Dylan Ennis fue el mejor de los murcianos | Foto: UCAM Murcia
El UCAM Murcia miró de tú a tú e incluso dominó al poderoso Barça, pero el apagón de los universitarios en el último cuarto les dejó sin semifinales en el torneo del K.O.

El UCAM Murcia rozó la proeza en el Roig Arena, pero acabó cayendo en los cuartos de final de la Copa del Rey ante el Barça (91-85) tras plantar cara durante tres cuartos y medio y verse superado en el tramo decisivo por el acierto de Kevin Punter y la experiencia azulgrana.

Frente a los más de 4.000 murcianos que tiñeron de rojo el Roig Arena, el equipo de Sito Alonso firmó un partido serio, maduro y competitivo ante uno de los gigantes del continente. Se fue al descanso por delante (42-44), sostuvo el pulso tras el paso por vestuarios (60-62 al final del tercer cuarto) y llegó a mandar por seis puntos en el inicio del último acto (60-66). Sin embargo, un parcial de 10-0 en contra y varios detalles que inclinaron la balanza acabaron por truncar el sueño universitario.

Ennis y Cacok marcaron el ritmo

El arranque mostró a un UCAM sin complejos que iba a jugar al Barça de tú a tú. Devontae Cacok impuso su físico desde el primer minuto y anotó siete de los diez primeros puntos de su equipo, castigando en transición y en la pintura. El Barça respondía con talento individual, especialmente con un Punter que, pese a llegar entre dudas físicas, dejó claro pronto que estaba preparado para decidir.

El conjunto universitario supo adaptarse a un ritmo más controlado de lo habitual. Lejos de precipitarse, movió el balón con paciencia y encontró soluciones en la asociación Ennis-Cacok. El escolta canadiense fue creciendo con el paso de los minutos hasta convertirse en el faro ofensivo. Tres triples casi consecutivos en el segundo cuarto voltearon un pequeño arreón azulgrana y devolvieron el mando a los murcianos. Un triple contra tabla de Martin sobre la bocina llevó el 42-44 al descanso y desató a la nutrida afición desplazada a Valencia.

El UCAM mantuvo el pulso

Tras el paso por vestuarios, el intercambio de golpes fue constante. DeJulius y Ennis respondían a cada canasta de calidad del Barça, mientras Cate aportaba equilibrio en la rotación interior. El UCAM no se descompuso ni cuando Cacok cargó pronto con su tercera falta.

Con temple y oficio, los de Sito mantuvieron siempre el control emocional del encuentro. Cate sumó en el poste, Sant-Roos dio consistencia atrás y Forrest aportó dinamismo. El tercer periodo se cerró con 60-62 y la sensación de que el partido estaba exactamente donde quería el cuadro murciano.

Último cuarto letal del Barça

El arranque del último cuarto siguió la tónica de lo visto durante todo el encuentro. Martin abrió con una canasta de calidad y Forrest amplió la renta desde el tiro libre hasta el 60-66. Pero ahí cambió el guion.

La cuarta falta de Cacok a más de seis minutos del final condicionó la defensa interior. Acto seguido llegó el empate (66-66) y, poco después, el golpe definitivo: dos acciones consecutivas de Punter iniciaron un parcial de 10-0 que dio la vuelta al marcador. El UCAM estuvo más de cuatro minutos sin anotar, perdió fluidez en ataque y concedió transiciones que el Barça no desaprovechó.

Ennis trató de sostener a los suyos (acabó con 25 puntos), DeJulius asumió responsabilidad en el tramo final (13), y Cacok firmó un notable doble-doble (17 puntos y 10 rebotes), pero el conjunto azulgrana encontró también producción en Clyburn, Laprovittola, Shengelia y Hernangómez para cerrar el partido con mayor solvencia en los minutos calientes.

Competitivos hasta el final

El 91-85 final no refleja del todo la igualdad que presidió el choque durante más de treinta minutos. El UCAM compitió de tú a tú ante un Barça que necesitó su mejor versión en el último cuarto para evitar la sorpresa.

Sito Alonso insistió tras el encuentro en que “los casis no sirven”, pero el mensaje que deja el equipo es claro: el UCAM ya no acude a la Copa como invitado. Plantó cara, tuvo el partido en su mano y cayó por detalles en un escenario de máxima exigencia.