Sánchez anuncia un real decreto para las zonas afectadas por el fuego
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que la evolución de los incendios que afectan a la provincia de Ávila y a la sierra oeste de la Comunidad de Madrid ha sido "muy positiva" durante la noche, aunque ha advertido de que todavía "quedan horas complejas". Por ese motivo ha pedido a los vecinos de las zonas afectadas que extremen la precaución y que se informen únicamente a través de los canales institucionales o de los medios de comunicación.
Sánchez se ha pronunciado en estos términos durante una declaración institucional realizada en Navaluenga, localidad abulense donde está desplegado el Puesto de Mando Avanzado desde el que se coordina la respuesta al fuego. Le acompañaron el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una comparecencia conjunta que sirvió para trasladar el estado de la emergencia y anunciar la primera decisión normativa del Ejecutivo.
Un real decreto el martes en el Consejo de Ministros
El jefe del Ejecutivo confirmó que el Consejo de Ministros aprobará este martes un real decreto destinado a reconocer como zonas gravemente afectadas por emergencias de protección civil aquellos territorios damnificados por los incendios. Se trata del instrumento habitual con el que la Administración General del Estado activa el reconocimiento oficial de una catástrofe, un paso previo a cualquier despliegue de apoyo posterior sobre los municipios y las comarcas calcinadas.
El anuncio sitúa el foco en la fase posterior a la extinción, cuando la prioridad deja de ser la contención de las llamas para pasar a la evaluación de los daños. Sánchez no detalló el alcance territorial concreto de la declaración, que quedará fijado en el propio texto que se apruebe el martes.
Un mando unificado ampliado a tres comunidades
El presidente recordó que el mando unificado constituido para combatir el fuego en Ávila y en la sierra oeste madrileña ha incorporado en las últimas horas a la Junta de Castilla-La Mancha, después de que las llamas hayan tenido consecuencias en la provincia de Toledo. La ampliación del dispositivo refleja el carácter interautonómico de una emergencia que ya no se circunscribe a un único territorio.
Sánchez agradeció además el despliegue de efectivos aportado por Extremadura, Galicia y Asturias, así como la colaboración de Portugal, al que se refirió como un "país hermano". El presidente subrayó la "coordinación y cooperación" entre administraciones, una capacidad que, según indicó, se ha visto "muy contrastada" en los últimos años "por desgracia" a causa de la sucesión de emergencias de protección civil que ha afrontado España.
En su intervención trasladó también su reconocimiento "a los efectivos y a los servidores públicos" que trabajan sobre el terreno. Los medios del Sistema Nacional de Protección Civil están pendientes, explicó, de consolidar espacios ya asegurados previamente. La prioridad de todas las administraciones, insistió, sigue siendo "salvar y garantizar la vida de la gente, defender los núcleos poblacionales y, por supuesto, atacar y luchar contra los incendios".
150.000 hectáreas quemadas en 2026
El dato más severo de la comparecencia fue el balance acumulado del año. Sánchez alertó de que en menos de 24 horas la superficie calcinada por los 32 grandes incendios registrados en 2026 ha pasado de 130.000 a 150.000 hectáreas. Esa cifra multiplica por seis la contabilizada en el ejercicio anterior, que el propio presidente describió como un año ya de por sí "particularmente grave" en cuanto a extensión afectada por grandes fuegos.
La petición de un pacto de Estado
A partir de esas cifras, el presidente reiteró su llamamiento a una reflexión dirigida "a todos los actores políticos e institucionales, pero también civiles y sociales", para alcanzar lo que definió como un "gran pacto de Estado frente a la emergencia climática". Lo planteó no solo como una exigencia de seguridad, sino también como un deber "moral".
Sánchez matizó que los incendios "siempre han existido", pero sostuvo que la magnitud actual y el comportamiento de las llamas responden a un contexto de climas adversos y extremos en el que se pasa "de una borrasca a un gran incendio o nevadas en muy poco tiempo". Ese escenario, argumentó, coincide con lo que ya advierte la comunidad científica sobre la emergencia climática.
"Tenemos no solamente que dar una respuesta acorde y proporcionada a la magnitud de estas emergencias climáticas, sino incorporar el dato y el conocimiento de la ciencia para hacer las mejores políticas públicas en beneficio de nuestros conciudadanos", reiteró el presidente. Su petición final fue el apoyo de "todas las administraciones, a todos los niveles", aportando recursos económicos y cooperando en un esquema que resumió en tres palabras: "Prevención, respuesta y reconstrucción".