La Comunidad culmina la restauración de la Sierra de Lavia en Cehegín
La Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor ha dado por finalizados los trabajos de mejora selvícola ejecutados en la Sierra de Lavia, en el término municipal de Cehegín. La actuación ha abarcado una superficie de 326,9 hectáreas y ha supuesto una inversión total de 565.487 €, lo que la sitúa entre las intervenciones de gestión forestal sostenible de mayor alcance acometidas recientemente por la Administración regional.
Los trabajos se han desarrollado sobre el Monte de Utilidad Pública 'Barranco de Italia', dentro de la unidad de gestión identificada como Lote 1-Lavia Sur, y concluyeron a finales del pasado mes de junio. El objetivo declarado del proyecto es reforzar la resiliencia de los ecosistemas forestales frente al cambio climático y mejorar la conservación del patrimonio natural del noroeste regional.
El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, defendió el planteamiento del proyecto al señalar que "la Región de Murcia ha realizado una apuesta sin precedentes por adaptar sus montes al nuevo escenario climático, con actuaciones que permiten anticiparnos al deterioro forestal y proteger nuestros ecosistemas de forma sostenible".
Un pinar de referencia con síntomas de debilitamiento
La intervención se ha concentrado sobre una de las masas de pino carrasco más representativas y mejor conservadas del conjunto de la comunidad autónoma. Pese a ese estado de conservación, el arbolado ha empezado a mostrar en los últimos años signos claros de debilitamiento, asociados a tres factores que actúan de forma simultánea: la sequía persistente, las temperaturas elevadas y un exceso de densidad forestal.
Esa combinación tiene una consecuencia directa sobre el monte. Cuanto mayor es la densidad de pies, mayor es también la competencia entre ellos por el agua y los nutrientes disponibles, un desequilibrio que reduce el vigor del arbolado y eleva el riesgo de incendios forestales al acumularse material vegetal susceptible de arder.
Selvicultura adaptativa y prevención de incendios
Para revertir ese escenario, el proyecto ha aplicado criterios de selvicultura adaptativa mediante tratamientos selectivos sobre el arbolado. La lógica de la actuación no es intervenir de forma uniforme, sino elegir sobre qué ejemplares se actúa para favorecer el crecimiento de los pies más vigorosos, mejorar la estructura ecológica del monte y facilitar la regeneración natural de especies autóctonas.
En la práctica, los trabajos se han traducido en clareos y claras selectivas, la eliminación de pies dominados o debilitados y tratamientos preventivos sobre el combustible forestal acumulado. A ello se ha sumado la adecuación de caminos forestales estratégicos, una medida con doble utilidad: mejora la accesibilidad al monte y refuerza la capacidad de vigilancia y de extinción en caso de incendio.
Vázquez incidió en esa dimensión preventiva al afirmar que "la gestión forestal sostenible es clave para conservar nuestros montes en las próximas décadas, porque unos bosques más sanos y equilibrados son también más resistentes frente a la sequía, las plagas y los fenómenos extremos".
Cartografía de precisión con tecnología LIDAR
Uno de los elementos diferenciales del proyecto ha sido la incorporación de herramientas avanzadas de digitalización aplicadas a la planificación forestal. Los trabajos se han apoyado en sistemas de información geográfica, en tecnología LIDAR y en técnicas de teledetección que permiten disponer de cartografía de alta precisión.
Esa base cartográfica no es un elemento accesorio: condiciona dónde y cómo se interviene, permite ajustar los tratamientos a la realidad concreta de cada rodal y busca optimizar el rendimiento de los recursos públicos destinados a conservación ambiental.
Biomasa certificada y reinversión en el monte
El proyecto ha contemplado además el aprovechamiento sostenible de la biomasa generada durante los tratamientos selvícolas. En el Lote 1-Lavia Sur se extrajeron cerca de 4.800 toneladas de biomasa forestal certificada PEFC, con un valor estimado próximo a los 220.000 €.
Ese aprovechamiento cumple una función doble. Por un lado, reduce la acumulación de material combustible sobre el terreno, con el consiguiente efecto preventivo frente al fuego. Por otro, incorpora el material extraído a la cadena de valor de la bioeconomía forestal. La operación se articula mediante un sistema de pago en especie que permite reinvertir los recursos obtenidos en nuevas actuaciones selvícolas y ampliar así la superficie gestionada.
Financiación con cargo a fondos europeos
La actuación ha sido financiada íntegramente a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia Next Generation EU, dentro del componente destinado a la conservación y restauración de ecosistemas y biodiversidad.
El consejero vinculó el proyecto con su impacto en el entorno rural al sostener que "estos trabajos mejoran la salud de las masas forestales, reducen significativamente el riesgo de grandes incendios y favorecen la biodiversidad, al tiempo que generan actividad económica y empleo verde en las zonas rurales".